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Anna Vázquez Skincare

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¿Hay que dejar el retinal en verano? Lo que nadie te explica (y sí, puedes seguir usándolo)

Si estás usando retinal en verano, probablemente tengas muchas dudas. ¿Debes suspender tu rutina? ¿Te puedes manchar si lo aplicas antes de ir a la playa? ¿Lo retomas en otoño? Es normal sentirse confundida: hay muchos mitos dando vueltas y muy poca información clara y realista.

En este blog te explico cómo usar el retinal en verano de forma segura, sin poner en riesgo tu piel ni frenar los resultados que ya has conseguido. La clave no está en abandonar, sino en ajustar.

¿Por qué el retinal genera tantas dudas cuando llega el calor?

El retinal (o retinaldehído) es una forma de vitamina A que acelera la renovación celular. Es eficaz para mejorar manchas, textura, líneas finas y hasta prevenir el envejecimiento. Pero al ser un activo potente, también puede aumentar la sensibilidad al sol si no se aplica con criterio.

Durante años se recomendaba evitar los retinoides en verano. Hoy sabemos que eso no es estrictamente necesario. Con la fotoprotección adecuada y una rutina bien diseñada, es perfectamente posible seguir usándolo incluso en los meses más cálidos.

¿Entonces puedes usar retinal en verano?

Sí, puedes. Pero no de cualquier manera.

Si tu piel ya está acostumbrada y lo tolera bien, puedes seguir aplicándolo, siempre que ajustes su frecuencia y prestes más atención a la protección solar. Abandonarlo por completo puede hacer que retrocedas en los avances conseguidos, sobre todo en manchas, textura o tono desigual.

Ahora bien, si estás en plena etapa de adaptación o si sabes que vas a exponerte al sol durante muchos días seguidos, puede ser prudente reducir el uso o hacer una pausa temporal. No porque usar retinal en verano sea peligroso, sino porque la piel puede estar más vulnerable.

Cómo adaptar el uso del retinal en verano

Algunos ajustes simples pueden marcar la diferencia:

  • Reduce la frecuencia: no es necesario usarlo cada noche. Con 2 o 3 veces por semana puede ser suficiente para mantener resultados.
  • Aplícalo solo por la noche y evita usarlo los días previos a una exposición prolongada al sol.
  • Observa tu piel: si notas enrojecimiento, sequedad o ardor, reduce la aplicación o haz una pausa breve.
  • Evita combinarlo con otros activos potentes (como exfoliantes o ácidos).
  • Hidrata más y mejor: usa productos con ácido hialurónico, ceramidas o proteoglicanos para reforzar la barrera cutánea.
  • No descuides la fotoprotección: SPF 50+ todos los días, reaplicado cada dos horas. Si tienes melasma o manchas, elige protectores con color y evita las horas centrales del día.

¿Cuándo conviene hacer una pausa?

Podrías considerar un descanso temporal si:

  • Tu piel se siente especialmente sensible o irritada.
  • Vas a pasar varios días bajo el sol, en la playa o la piscina.
  • Recién estás empezando a usar retinal en verano y aún no te adaptaste del todo.

Suspenderlo en estos casos no es retroceder. Puedes centrarte en otros activos antioxidantes, hidratantes o calmantes, y retomar el retinal cuando tu piel esté más estable.

¿Qué pasa si lo dejas por el verano?

Nada grave, pero sí conviene saber que pausar su uso por varias semanas puede ralentizar los progresos. La piel se vuelve menos receptiva, se renueva con más lentitud y pueden reaparecer algunas imperfecciones. Por eso, si tu piel lo tolera bien, mantenerlo aunque sea de forma más espaciada suele dar mejores resultados que abandonarlo por completo.

Tratamientos que puedes considerar como complemento

Si decides reducir el retinal en verano o hacer una pausa, hay tratamientos que te permiten seguir cuidando la piel sin irritarla:

  • Hydrafacial con vitamina C: ideal para mantener luminosidad, limpieza profunda e hidratación sin fotosensibilizar.
  • Indiba facial: mejora la circulación, la oxigenación y la firmeza de la piel sin riesgo bajo el sol.

Si no estás segura de qué opción es mejor para ti, podemos orientarte con una rutina personalizada según tu tipo de piel y tus planes para el verano.

Conclusión

No tienes que elegir entre cuidar tu piel o disfrutar del verano. El retinal no es un enemigo, y el sol tampoco tiene por qué serlo si te proteges bien. Con una rutina adaptada y consciente, puedes seguir beneficiándote de sus efectos sin poner en riesgo tu piel.

¿Tienes dudas sobre cómo usar retinal en verano o quieres ajustar tu rutina? Agenda una consulta y trabajamos juntas en un plan de cuidado efectivo, realista y sin pausas innecesarias.

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